La respuesta humanitaria, a examen
HRI: contribución de DARA a la mejora de la acción humanitaria
En 2006, el número de refugiados en el mundo ascendió a 33 millones, según datos del ACNUR. Por primera vez, en cinco años, la cifra de personas obligadas a abandonar sus casas aumentó notablemente. El incremento, de un 14% con respecto al año anterior, se debió tanto a la crisis de Irak como a la utilización de estadísticas más detalladas que ofrecen datos más precisos. Los retos y demandas que supone esta situación son tan amplios como diversificados. La dimensión de esta realidad exige una respuesta coordinada, responsable y transparente de la comunidad internacional.
En los últimos años, el creciente número de crisis humanitarias, producidas por desastres naturales o conflictos bélicos, ha generado una paulatina reforma del sistema humanitario internacional y un incremento considerable de sus fondos. Actualmente, la cantidad destinada a tales fines es la mayor de la historia. Este contexto demanda nuevos mecanismos y formas de funcionamiento que aseguren que los recursos llegan a sus destinatarios en el menor tiempo posible y que responden a sus necesidades reales. Cuando, en 2003, se aprobaron los Principios de Buena Donación Humanitaria, se abrieron múltiples posibilidades en este sentido; la iniciativa supuso un punto de inflexión a partir del cual mejorar la aplicación, transparencia, coordinación e impacto de las actuaciones de los donantes.
DARA quiso aprovechar la oportunidad abierta en aquel momento para contribuir a la mejora de la ayuda humanitaria. De esta forma, creó el Índice de Respuesta Humanitaria (HRI, en sus siglas en inglés); una herramienta única en su área que ofrece a los donantes informaciones específicas a partir de las cuales analizar las debilidades y fortalezas de sus acciones. La experiencia internacional acumulada en diversas actuaciones humanitarias -como la participación en la Comisión de Evaluación del Tsunami-, y un equipo multidisciplinar de alto nivel, avalan la capacidad de DARA para realizar un proyecto de esta envergadura.
El HRI clasifica a los donantes según el grado de cumplimiento de su compromiso con los Principios de Buena Donación Humanitaria. A través de una metodología novedosa que combina datos cualitativos y cuantitativos, el HRI presenta una fotografía sobre la realidad de la ayuda humanitaria con datos claves para la mejora de la eficiencia, transparencia y responsabilidad de las actuaciones de los donantes. Con una edición anual, el índice pretende, en última instancia, mejorar las condiciones de vida de las personas beneficiarias y que permitirá realizar seguimientos anuales sobre la evolución de las acciones.
El HRI clasifica a los donantes según el grado de cumplimiento de su compromiso con los Principios de Buena Donación Humanitaria. A través de una metodología novedosa que combina datos cualitativos y cuantitativos, el HRI presenta una fotografía sobre la realidad de la ayuda humanitaria con datos claves para la mejora de la eficiencia, transparencia y responsabilidad de las actuaciones de los donantes. Con una edición anual, el índice pretende, en última instancia, mejorar las condiciones de vida de las personas beneficiarias y que permitirá realizar seguimientos anuales sobre la evolución de las acciones.
El diferencial más importante de este estudio proviene de la realización de más de 1.000 cuestionarios completados en regiones que han sufrido o sufren crisis humanitarias de diverso tipo. Durante varios meses, un equipo técnico de DARA visitó ocho países de América Latina y Caribe, África, Oriente Medio y Asia con el fin de recoger información directa de la mano de los protagonistas de la acción humanitaria. De esta forma, se entrevistaron representantes de más de 250 organizaciones implementadoras -ONGs, Sistema de Naciones Unidas y el Movimiento de la Cruz Roja y la Media Luna Roja-, que trabajan en terreno. La diversidad de las crisis estudiadas y de las personas entrevistadas otorga al estudio un contenido analítico detallado y minucioso desde la mirada de quien día a día implementa este tipo de proyectos. Son ellos quienes valoran el grado de compromiso de los 23 donantes con los Principios de Buena Donación. Además, se conversó con los donantes y con las sedes de las organizaciones implementadotas, con el fin de contar con una información precisa sobre su modo de funcionamiento. Los datos cuantitativos del estudio provienen de fuentes de información de referencia como el CAD, ECHO u OCHA.
El objetivo final de DARA no es otro que contribuir al cumplimiento efectivo de los objetivos de la acción humanitaria, es decir, salvar vidas, aliviar el sufrimiento, mantener la dignidad humana y reforzar la capacidad de respuesta de los países afectados por este tipo de crisis. Tal vez no se pueda acabar de manera inmediata con las catástrofes bélicas o naturales que afectan al planeta, pero, con certeza, se puede contribuir a una actuación más efectiva y transparente que mejore la situación de esos 33 millones de personas que se ven obligadas a dejar sus hogares.