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HRI

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Entrevista a Augusto López-Claros

“Una herramienta para la mejora de la respuesta humanitaria”

En los últimos años, los recursos destinados a hacer frente a las crisis humanitarias han aumentado notablemente hasta alcanzar la cifra más elevada de la historia. Tal realidad obliga a contar con herramientas y mecanismos que incrementen los beneficios de la respuesta humanitaria, fomenten su responsabilidad y garanticen su transparencia. El Índice de Respuesta Humanitaria (HRI), creado por DARA, responde a esta demanda al ofrecer informaciones detalladas sobre cada uno de los donantes. Augusto López-Claros, Director del proyecto, explica cuál es la metodología seguida para la creación de esta nueva herramienta.

Desde el punto de vista de la metodología, ¿cuáles son las principales aportaciones del HRI, elaborado por DARA?

Lo que hemos tratado de hacer es identificar aquellos factores que nos digan algo significativo con relación a la eficiencia en la entrega de ayuda humanitaria por parte de los donantes. La ayuda humanitaria es un elemento muy importante del apoyo que dan los países ricos en situaciones de extrema necesidad y hay una creciente conciencia de que es necesario desarrollar prácticas y mecanismos que maximicen sus beneficios. Lo que hemos hecho es utilizar los Principios de Good Humanitarian Donorship, adoptados, en 2003, por los países donantes del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), para desarrollar un marco cuantitativo que nos permita evaluar las respuestas internacionales a las crisis humanitarias, a nivel de cada donante en particular. El objetivo es entregar a la comunidad internacional una herramienta que permita identificar los puntos fuertes y débiles de cada país, llegado el momento de evaluar sus acciones humanitarias, y proporcionar simultáneamente una plataforma de consulta para identificar las mejores prácticas y políticas.

¿Cuál es, exactamente, la metodología seguida por el HRI? ¿Cómo se recoge la información y cómo se organiza?

Llegado el momento de identificar aquellos factores a los que me he referido anteriormente, uno descubre que algunos pueden ser cuantificados pues existen datos que se han ido recopilando a través de los años. Sin embargo, hay otros que presentan un carácter cualitativo, de difícil medición, y sin embargo igualmente importantes. Para captar estos factores se utiliza usualmente una encuesta. En el caso especifico del HRI, se ha llevado a cabo una encuesta en 8 países que han sufrido alguna emergencia humanitaria durante el 2006. El objetivo era obtener de las agencias que están a cargo de recibir y distribuir la ayuda humanitaria una perspectiva objetiva sobre las actuaciones de los donantes en sus diversas dimensiones. El cuestionario utilizado durante esta etapa del proyecto fue diseñado teniendo en mente los Principios de Buena Donación, que establecen los principales puntos de referencia de actuación y que tienen la virtud adicional de haber sido adoptados por los países donantes. Es la combinación de los datos de la encuesta más los datos cuantitativos que vienen de fuentes fidedignas, que eventualmente permiten dar a cada país un puntaje y nos permite por consiguiente hacer un ranking. Hemos identificado casi 70 variables, la mitad de las cuales provienen de la encuesta. Para facilitar el dialogo y potenciar el uso del HRI, se han identificado 5 “pilares” que captan diferentes dimensiones en la entrega de ayuda humanitaria.

¿Por qué combinar datos cualitativos y cuantitativos?

Los datos cualitativos (provenientes de la encuesta) nos permiten captar dimensiones importantes para las que, lamentablemente, no existen datos estadísticos y que simplemente no se pueden ignorar. Sin embargo, las encuestas tienen, por definición, una dimensión subjetiva— en ultima instancia captan las opiniones de los que participan en ella. Los datos cuantitativos, cuando existen, arrojan una dimensión más objetiva y de más fácil cuantificación. Una encuesta bien diseñada suplementada por el mejor banco de datos estadísticos que sea posible identificar nos permitirá elaborar un índice que tenga una buena base metodológica.

¿Cómo llegar de datos cualitativos y cuantitativos a un ranking?

La encuesta le da a quien participa en ella la oportunidad de responder utilizando una escala de 1 a 7. Por ejemplo: a la pregunta “¿Proporciona el donante la necesaria flexibilidad en el uso de fondos para ayudarle a adaptar su programa a necesidades cambiantes?” se le dan al entrevistado las opciones, en un extremo, de decir “En absoluto”, lo que equivale a un “1” o, al otro extremo, decir “Si, de forma evidente” lo que equivale a un “7”. Obviamente, cuando su opinión es más ambigua, puede optar por las respuestas intermedias. Por lo tanto, la encuesta ya entrega datos numéricos, los que a su vez serán agregados con los datos cuantitativos que, por su naturaleza, ya se presentan en una forma que permite ordenarlos en función de su magnitud. Este proceso de agregación permite obtener un puntaje para cada país, que luego es el punto de partida para el ranking.

¿Cuáles son las fuentes consultadas?

Entre otras, hemos accedido al Financial Tracking System de la Oficina de Coordinación de los Asuntos Humanitarios (OCHA) de las Naciones Unidas, el Creditor Reporting System de la OCDE, el HOLIS 14 Points de la Oficina de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (ECHO), así como datos provistos por las agencias al desarrollo de los países donantes.

¿Por qué se eligió esa metodología?

Porque estas son típicamente las modalidades que se utilizan para elaborar este tipo de índices. Hasta la fecha se ha acumulado un volumen importante de trabajo empírico a nivel internacional en la elaboración de índices, como por ejemplo, los índices del competitividad del Foro Económico Mundial, el Índice de Percepciones de Corrupción de Transparencia Internacional, el “Commitment to Development Index” del Center for Global Development, entre otros. El HRI ha sido desarrollado siguiendo metodologías bien establecidas, aunque probablemente nosotros hemos hecho, proporcionalmente, mayor uso de datos estadísticos, como una forma de reforzar sus bases metodologicas y acceder a la mayor cantidad posible de información disponible.

¿Por qué se eligieron esos ocho países, cuáles son las crisis en las que se encuentran?

Se eligieron estos ocho países con la intención de tener una buena representación, utilizando criterios geográficos de la naturaleza de la crisis, su magnitud y también con el deseo de que, en su totalidad, ellas agrupen, por el lado de los donantes, a todos los países que hayan adoptado los Principios. Algunas de las crisis son de carácter natural, otras obedecen a conflictos que tienen un trasfondo político o que han sido precipitadas por acciones humanas. Nuestro deseo era identificar un número suficientemente grande de crisis que nos permitan tener una buena perspectiva transversal de la acción humanitaria por parte de los donantes.

¿Cómo se han realizado las encuestas? ¿Con qué actores se ha conversado?

Las encuestas se han llevado a cabo a nivel de agencias implementadotas de ayuda humanitaria y, por lo tanto, una buena parte de los entrevistados han sido representantes de agencias (por ejemplo, ONGs) con actividades en los 8 países en crisis. Sin embargo, también se han entrevistado a funcionarios de dichas agencias trabajando en las sedes centrales de las organizaciones principalmente localizadas en las capitales de los países donantes. Igualmente también se han hecho entrevistas con representantes de los países donantes, para obtener una dimensión adicional y, frecuentemente, para validar los datos cuantitativos que forman parte del HRI.

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